sábado, 7 de noviembre de 2009

Trayecto

A Ramón Bejarano

Me gusta creer que la escritura, mi escritura, tiene un destino probable.

Me gusta más saber que mi escritura es la superficie de escritura de otro.

Gracias

miércoles, 4 de noviembre de 2009

martes, 3 de noviembre de 2009

The pains of being pure at heart

Un título tan largo como bonito, tan extenso como cierto, para un sonido de esos que hace tiempo no escuchaba y que creía olvidado.

Una recomendación recomendada.

http://www.youtube.com/watch?v=FpiG8KxFbCw&NR=1

Bogotá, 2009

domingo, 1 de noviembre de 2009

Manifestación

Solo cuando encuentre que alguien me hable de la palabra y no de la lengua,

Podré detener la marcha.

Bogotá, 2009

viernes, 30 de octubre de 2009

Después del almuerzo

Cada vez me abruma más
Que los ojos se den vuelta para mirar la cuenca que los hospeda
Que las manos se repasen con el fervor del recién amante.

Onán conduce a la tierra estéril
porque yo con yo no me reproduzco.

Bogotá, 2009

domingo, 18 de octubre de 2009

Instalación

Un poco, más allá de los ocho días, cuenta desde la última vez. Vicio este de contar lo pasado como dientes que se pierden halándolos con hilo. No en vano existe Berenice, Edgar. Vicio este de dejar sobre la mesa los platos sucios tras el banquete. Aún creo verlos extrayendo de los dientes el poco de carne que queda.

Bogotá, 2009

sábado, 10 de octubre de 2009

De los afanes y los apuros

Ayer, sentada mientras escuchaba lo que algunos tenían que decir sobre la investigación literaria, pensaba en el lugar al que van todas las intenciones que nos asaltan de cuando en vez. Como suele ocurrir al inicio del año, se encadenan en lista una serie de acciones a seguir, y justo, cuando ya despunta el final, se hace necesario buscar la lista y empezar a apurar los pasos para lograr algunos de los cometidos. No sé por qué, pero en los últimos días esa lista ha venido varias veces a mi mente como el anuncio del cierre de otra época. El primer propósito que se tiene para exhortar el aviso es el de encarrilar una colección de hojas sueltas que deambulan por mi estudio. He sido afecta a la imagen de cosas flotando por un espacio determinado y el estudio es fiel prueba de ese gusto. Antes de buscar mi lista para afanar resultados, deberé mi tiempo a la lectura de la novela de Andrés Neuman, ganadora del Alfaguara 2009, El viajero del tiempo, empresa que en la que yo misma alenté mi inclusión y que probablemente deje algunos elementos extras sobre las fijaciones estético-literarias que me han aquejado de un tiempo para acá.

Por lo pronto, tendré que buscar la lista y empezar el recuento y el descarte…

Bogotá, 2009