No hay que dejar pasar a escritores más preocupados por crear su imagen de autor que por crear una obra éticamente estética. Uno de ellos, Germán Espinosa.
Cómo se nota en sus textos esa angustia por figurar, por dejar huella.
Tristemente lo que queda es una fea cicatriz…
Bogotá, 2011
Sofía- poema.
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Sora, sangre del alba. Próxima al sol. Te soñamos con los ojos
calcinados. La aridez ha permeado nuestro idioma. Él ha venido por ti.
Matrimonio alquímic...

1 comentario:
Tristemente lo que queda es una bonita fotografía acompañada por una extensa reseña biográfica en la solapa de un libro que no tendrá una vejez deseable.
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