jueves, 20 de febrero de 2014

¿Superación = olvido?

Cómo se puede ser feliz o hablar de alegría después de experimentar la banalidad del mal. (Estoy dejando que se cuele por entre las letras que escribo la voz de Arendt.) Cómo no levantarse a mitad de la noche, cómo no interrumpir un sueño tranquilo, la tibieza de la ropa de cama, sintiendo que soy un ser común y corriente, un ciudadano más, una persona normal, y presintiendo la angustia que este sentimiento causa.

Bogotá, 2014

sábado, 15 de febrero de 2014

Sobre lo estático

Sucede, a veces, con la crítica literaria y sus terrenos aledaños, que siente un regocijo en descubrir lo descubierto, en parafrasear lo dicho, en usar el peso de la tradición más para su comodidad de vejestorio y cajón de las reliquias, que para establecer distancias y buscar sus propia voz. La crítica y los estudios literarios se han vuelto, en la mayoría de los casos, no digo que en todos, una telenovela que podemos dejar de ver, por una semana, por un mes, con la seguridad de que, cuando volvamos a ella, no nos habremos perdido de nada nuevo...

Bogotá, 2014

miércoles, 12 de febrero de 2014

Sobre primeros auxilios

Costra ha crecido sobre lo que Pizarnik, Baudelaire, Rimbaud, han sacado fuera de sí. Pobres, los imagino en el infierno retorciendo sus manitas ante el uso preventivo, profiláctico, catártico, curativo, sanativo, que la marejada esotérica les ha impuesto. Un rótulo, abanderado de misticismo, de inspiración, de llegada, de toda ínfula creativa, ha sido impuesto a sus letras. Los compadezco, aunque están muertos, y bien muertitos. Creo que hasta sus oídos inexistentes llegan las lecturas edulcoradas de sus versos. Los veo, pobres, lanzando bocanadas que les permitan alivianar las naúseas cada vez que algún fervoroso seguidor despatarra alguno de sus libros.

Bogotá, 2014

viernes, 31 de enero de 2014

Confesión

Y si debo hacer una pequeña confesión, como aquel que se ha impuesto hacer una buena obra por día, debo ofrecer a la luz de la mañana el reclamo con el que contemplo la facilidad que tienen algunos de despojarse de las palabras. Yo, por mi parte, las cobijo con capas y capas de sangre y de carne en mis entrañas, les permito que se encarnen en lo blando que aún conservo, acallo su afán por labrar su propio camino con la lectura de los diarios, y retuerzo el silencio en mi lengua cada noche, llamo a la razón o a aquello que algunos han tildado de cordura o de mesura o de equilibrio para que se aquieten en mi garganta y se traguen a sí mismas convencidas de que esa es la razón de su existencia. 

Bogotá, 2014

jueves, 30 de enero de 2014

Dificultad

Cada vez, bien sea porque las visitas se hacen menos o por los avatares del acceso, se hace más difícil la escritura. El propósito es, entonces, sortear los requerimientos del sistema; reconocer los atajos que impone la red y salvar la sucesión de letras del teclado para poder armar las fichas de las palabras.

Bogotá, 2014

miércoles, 31 de julio de 2013

Y si...

Condicional o condicionado. El sí como posibilidad, o como redención. Sin siquiera tocar a la puerta se espera el aviso como ocurrido, como realidad del deseo que se tiene. Y si no sucede, se busca una hebra suelta, una pavesa que se deje atrapar entre las yemas.


Bogotá, 2013 

miércoles, 10 de julio de 2013

Denominación de mundo

Y lo primero, para denominar al mundo, son los sonidos de las cosas, de los seres.
Última comprobación de la existencia.

¿Y el arte?
Pues, el arte sirve para crear nuestro mundo, 
un mundo único e irrepetible.

Bogotá, 2013