Se imaginó en él mientras el carrusel deba vueltas delante suyo.
Se imaginó que lo demás subía y bajaba una y otra vez.
Se imaginó que todo lo demás se movía a una velocidad constante.
Se imaginó que, por cuestiones desconocidas, el paisaje se repetía una y otra vez.
Bogotá, 2011
Sofía- poema.
-
Sora, sangre del alba. Próxima al sol. Te soñamos con los ojos
calcinados. La aridez ha permeado nuestro idioma. Él ha venido por ti.
Matrimonio alquímic...

1 comentario:
En buena hora, la imaginación es más romántica que el conocimiento.
Publicar un comentario