Calles que suben y bajan dejando que los ojos sientan el vértigo.
Sin minotauro, pero con seres de dos orejas y una sola boca que hablan con un acento almibarado, se recorren los pasadizos de los que quedan imágenes tan solo guardadas en la memoria. Vacas y mujeres y hombres contorsionistas dividen las calles que van de las que vienen mientras se reduce el paso con un vaso de Ginebra o una taza de alguna bebida caliente.
Manizales, 2011
Lanzamiento de Primal Repetition, 11 de Abril en el Hall74
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Escribir sobre música es para mí una de las tareas literarias más
difíciles. Dice Barthes al respecto en El «grano» de la voz: “¿Cómo se las
arregla la len...

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