lunes, 14 de junio de 2010

Predilecciones


Del paquete sacó una pequeña libreta y un esfero y escribió:

Mujer y hombre atados con una trenza de tela roja.

Luego, cerró las páginas y pensó que lo mejor sería no leerlo, que mejor que eso sería poder dar una vuelta por el parque, saboreando una paleta de tienda; sentarse en una banca a mirar cómo la oscuridad se traga calles y gente.

Bogotá, 2010

domingo, 13 de junio de 2010

Le bateau ivre

No sé cómo se escribe ni me interesA.
Hoy sostuve una conversación por mensajes de texto.
Me ofrecían alcohol.
Lo siento, soy abstemia.
Me ofrecían regalos para mis hijos.
Lo siento, no tengo.
“El colegio poco me enseñó”,
Por eso vivo y aprendo.

Bogotá, 2010

Reivindicaciones

Recupero el derecho a raspar mis rodillas en la arenera del jardín.
Ahora que a los niños les recortan la niñez como si se tratase de un imperfecto,
y los enfundan en pantalones almidonados y camisetas ombligueras.
Ahora que les dan vasos de cristal y cucharas de acero inoxidable,
rescato del baúl del cuarto de atrás la cucharita de totumo y madera.

Bogotá, 2010

jueves, 10 de junio de 2010

En el jardín


Tengo una imagen fija —como los dos únicos olores que conservo de la infancia: el de los delantales de arte recién desempacados y el del salón del jardín al inicio del día— y es la de una parcela de césped, corto y verde y luminoso, diferenciado de la nada por unas líneas de flores de colores y por unas hojas verdes, grandes, contundentes. Un jardín que es silencio en medio de los pasos que se repiten una y otra vez en las aceras. Solo puedo decir que he visitado dicho jardín.

Bogotá, 2010

lunes, 7 de junio de 2010

Existencias


Fijaciones


Para ti

Poco importa en la relación de los hechos el cómo o el cuándo. Relevante se hace mencionar el lugar, común a cualquier pensamiento humano, y el tiempo, recurrente y circular. Los personajes se reducen a un par sin afán alguno de protagonismos. Narrador no existe, y narratario, aún menos. En el juego de la mención solo se hace necesario saber que existe un autor y un lector que, para el caso, son la misma figura.

Bogotá, 2010

sábado, 5 de junio de 2010

Bestiario

Práctico, buscó el gancho dentro de su bolsillo. La calle escuchaba el leve chirrido del alumbrado público.
La escena era sencilla: portones cerrados o clausurados, las bolsas de los desperdicios vendiendo sus tripas a los perros, las siluetas interminables de arbustos y jardines y, al fondo, como una mirada desprevenida, el escote de la calle, la rendija de la noche.

Bogotá, 2010

miércoles, 2 de junio de 2010

Habladurías



La razón verdadera de la escritura es lo que está ausente o bien lo que nunca se ha tenido. Se escribe para completar o para quitarse un pedazo, y cualquiera de estas acciones implica dolor. Sin caer en fatalismos ni en la dinámica seca del masoquismo y el sadismo, lo que sostiene dicho desgarre es la posibilidad del goce ante la desmesura, ante el vértigo de la experiencia.

Bogotá, 2010