Práctico, buscó el gancho dentro de su bolsillo. La calle escuchaba el leve chirrido del alumbrado público.
La escena era sencilla: portones cerrados o clausurados, las bolsas de los desperdicios vendiendo sus tripas a los perros, las siluetas interminables de arbustos y jardines y, al fondo, como una mirada desprevenida, el escote de la calle, la rendija de la noche.
Bogotá, 2010
Sofía- poema.
-
Sora, sangre del alba. Próxima al sol. Te soñamos con los ojos
calcinados. La aridez ha permeado nuestro idioma. Él ha venido por ti.
Matrimonio alquímic...

No hay comentarios:
Publicar un comentario