Los dioses lo dijeron, alguna vez, sentados en sus tronos de mármol,
las manos sobre las rodillas, la mirada al frente,
"No se puede escapar al destino"
y yo les dije, mirando el dedo gordo de sus pies,
grandes pies apoyados sobre la piedra,
"El destino no existe, tan solo es una manera de engatusar a la voluntad".
Bogotá, 2010
Lanzamiento de Primal Repetition, 11 de Abril en el Hall74
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Escribir sobre música es para mí una de las tareas literarias más
difíciles. Dice Barthes al respecto en El «grano» de la voz: “¿Cómo se las
arregla la len...

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