A ti, intruso
Alimento estas letras con las líneas de mi cuaderno.
Inflo palabras con el humo de tu cigarrillo.
Palabras que luego, no sé cómo, vuelan y se incrustan en tus ojos.
Bogotá, 2010.
A ti, intruso
Alimento estas letras con las líneas de mi cuaderno.
Inflo palabras con el humo de tu cigarrillo.
Palabras que luego, no sé cómo, vuelan y se incrustan en tus ojos.
Bogotá, 2010.


Side A
En un café de buena muerte
de chicos disfrazados de marineros y de vagos
Un hombre ataruga de carne y papas a una mujer.
Side B
Razones que tienen los hombres para llenar los vacíos, los silencios, la nada [ ]
Prefiero el vacío, el silencio, la nada, el vértice y el reclamo de una presencia.
Bogotá, 2009
De la tela que rasgo, saco algunos trozos de hilo para colgar las historias que, en noches intermitentes, me cuentas.
Con la pasión que siento por las colecciones, acumulo palabras y gestos en cajas forradas.
Busco lo amargo en mi boca y en las flores
Insecto que recupera en el sabor
Palabras que se dicen
Palabras que se hacen.
Bogotá, 2010
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1
Del paso solo queda la huella
De la huella, la memoria
De la memoria, el olvido.
2
Solo entre todo
Cada uno, bastión de lo suyo
Hojas
Flores
Raíces
Luego, silencio.
3
Reparten sus hojas y sus flores
en un fondo arduo de cemento
En silencio, desafían nuestra destrucción.
4
Parásitos crecen en su belleza parásita
Entre un nido de muerte encuentran la vida.
Bogotá, 2010.
De a mordiscos, me muerden.
De a mordiscos arrancan cada uno de los dedos de mis pies
Y las vísceras que ya cuelgan de mi espalda
Aunque no son dedos ni son vísceras
Unos dientes, que no son los míos,
Mordisquean mi carne
Se deleitan con mis ya roídos huesos.
Bogotá, 2010.