jueves, 20 de agosto de 2009

Automático

No puedo evitar sentarme a escribir algo acerca de la experiencia vivida. Hoy leí una frase de Vallejo, el Fernando, “La literatura es el borrador de la vida”. Creo que, para seguir con aquello del olvido, estamos borrando de nuestra vida que la literatura, antes que literatura, es escritura y lectura, y que esto se resume en vida. Hace una semana extraje de la visita de dos escritores tan disímiles como solo lo pueden ser Álvaro Uribe y Xavier Velasco, la idea imperativa de que vida y literatura son la misma cosa. Ya sé que no es necesario sentarse durante dos horas a escuchar a otros para saberlo. Es solo una cuestión de redundancia, de necedad, si se quiere. Siempre he sido proclive a ella, a la necedad.

Bogotá, 2009

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